Las autoridades francesas abrieron una investigación preliminar después de que una menor de 21 meses sufriera una grave intoxicación alcohólica mientras se encontraba al cuidado de una guardería en la región de Oise, según confirmó este jueves a AFP la Fiscalía local.
El caso fue inicialmente reportado por Le Parisien en la jornada anterior. Los hechos se remontan a marzo de este año: los padres de la menor la habían dejado en una guardería en el municipio de Plailly, pero unas horas más tarde fueron llamados para recogerla, porque la niña, según explicó el personal del centro, "no paraba de caerse".
La bebé fue trasladada al hospital, donde los médicos detectaron una concentración de alcohol de 2,14 g/L en sangre y concluyeron que la niña estaba, por tanto, "completamente borracha", según el citado diario. Los médicos elaboraron un informe sobre la intoxicación de la menor, mientras sus padres presentaron una denuncia al respecto.
Estudios forenses sobre intoxicaciones etílicas mortales en adultos sitúan la alcoholemia media observada en autopsias en torno a 3,55 g/L. Aunque 2,14 g/L es un nivel inferior a los registrados en muchos casos mortales en adultos, en niños pequeños el riesgo es considerablemente mayor debido a su menor peso y a la vulnerabilidad de su organismo.
Tras el incidente, la guardería en cuestión fue cerrada temporalmente. No obstante, según informan medios franceses, que citan un comunicado de las autoridades municipales, las "evaluaciones periciales realizadas en las últimas semanas" no han detectado, por el momento, indicios de actuación dolosa ni de maltrato por parte del personal del centro. El comunicado añade, además, que la niña afectada "se encuentra bien".


